Que agotada se veía
Con que desdén iba arrastrando desde la luz
Ese amor encrudecido, ese amor que no era paciente..
Eran gotas de arena muy livianas que armaban tremendo
Escándalo cada que golpeaban el suelo.
Rompiendo ese silencio de perfección que armaba su sueño
esas figurillas en el cielo que formaba con tanta pasión
que copulaban entre ellas dándole vida briosamente
a todo aquello que moría, a todo aquello que no estaba o se perdía.
Eran sus sueños bañándose en éxtasis de un placer que solo
Ella formaba en un cielo que solo para ella podía brillar
Cada que quedaba tumbada en el suelo no era a sí
Eran sus nubes las que resguardaban su silueta.
Esa perfecta.



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